MUJERES VERSUS MUJERES

¿EXISTE LA VIOLENCIA DE MUJERES HACIA OTRAS MUJERES?

Me gustaría haceros en este post una pequeña reflexión sobre las relaciones de las mujeres contra las de su mismo género. No es un tema del que yo oiga hablar habitualmente y creo que es importante. Todos los días vemos en la prensa casos de violencia de género para referirse a los hombres que maltratan a las mujeres, una realidad existente y una lacra social, algo por lo que debemos luchar desde la educación temprana para erradicarlo, y que poco a poco se está consiguiendo, puesto que hoy en día la mujer cada vez se encuentra más protegida en este sentido.

Pero lo que quiero reflejar aquí hoy es una realidad distinta y olvidada que está presente todos los días, en el trabajo, en el colegio, en las redes sociales… seguro que muchas de vosotras sabéis de lo que hablo: la violencia de las mujeres contra las mujeres. ¿Cuántas veces hemos estado en un corrillo donde se fustiga sin piedad a una mujer?, en esto, todas somos culpables porque, ¿Quién de nosotras puede decir que nunca ha caído en la tentación de hacerlo?. El criticar a otra mujer es una forma de agresión sutil, quizá muchas veces ni somos conscientes de estar haciendo algo malo.

EL PORQUÉ DE LA RIVALIDAD. TEORÍAS EVOLUTIVAS ACERCA DE LA COMPETENCIA ENTRE MUJERES.

Desde pequeñas, las mujeres competimos en ser las más guapas, listas y exitosas. Eso implica ser rivales de nuestras iguales. Existen dos teorías de por qué las mujeres compiten de manera agresiva pero indirecta. La primera es la teoría evolutiva, donde se explicaría nuestro comportamiento basándose en la selección natural; hace miles de años, las mujeres necesitaban protegerse del daño físico así que la agresión les mantenía a salvo al reducir el número de mujeres disponibles, las mujeres más jóvenes y atractivas se suponían que eran las de mayor capacidad para reproducirse y por lo tanto las seleccionadas por los sementales. La segunda teoría atribuye la agresión indirecta a la interiorización del patriarcado; en el momento que sentimos que debemos ser valoradas por los hombres, nos vemos obligadas a luchar contra otras mujeres por “el premio”.

Podríamos entonces atribuir esa competitividad a cuestiones que se encuentran en nuestros genes, en nuestra naturaleza, o por el contrario, a una cuestión más social, donde nos vemos obligadas a ser “mejores ” que las demás y esto implica luchar por los primeros puestos aunque esto nos lleve a ser despiadadas con nuestras congéneres.

Sea como fuere, nos encontramos muchas veces con situaciones donde se lapida a una mujer por cómo viste cuando lleva al cole a sus hijos, porque al cole no se puede ir con tacones o la falda muy corta… porque no trabaja y por lo tanto es una mantenida, o trabaja, y entonces abandona a sus hijos cuando llega a las 9 de la noche a casa (…), la que asciende en su puesto de trabajo es porque se ha acostado con el jefe, las guapas son tontas y lo utilizan para casarse con los ricos… asimismo, las mujeres cuestionamos la crianza de los hijos de las demás, si le dan o no el pecho, métodos de educación, toda clase de cuestiones como a qué edad deja de dormir con los padres o cuando le quitas el pañal…, todo ello como si tuviéramos la verdad absoluta.

Muchas veces criticamos incluso sin conocer a la persona objeto de los comentarios, sin conocer sus circunstancias o sus motivos personales por los que decide una cosa u otra. Cuando una mujer se siente amenazada por otra, adopta una actitud hostil, y los principales blancos suelen ser mujeres independientes, seguras, inteligentes y que irradian atractivo. Sí señoras, arrastramos esa tendencia de hace miles de años cuando teníamos que competir por el macho, es nuestra “condena genética”.

En la actualidad, esta competencia femenina va más allá a consecuencia de los estándares sociales a los que estamos sometidas; la envidia y esa clase de agresión “tan femenina” no es otra cosa que inseguridad y falta de confianza en nosotras mismas, así como necesidad de ser valoradas socialmente. Esto implica “hacerse un hueco” entre las demás.

Existe otra teoría más profunda que dice que no estamos compitiendo con otras mujeres sino en realidad con nosotras mismas…, contra el autoconcepto que tenemos de nosotras mismas ; cuando miramos a otras mujeres vemos a veces una versión de nosotras que es mejor, o creemos que es mejor… lo que quisiéramos llegar a ser, y lo más fácil es revelarse contra esa imagen al creer que no podemos alcanzar ese nivel.

No debemos conformarnos con decir : “es que las mujeres somos así, está en nuestra naturaleza femenina”, creo que podemos empezar concentrándonos en nuestro yo y ser nuestra mejor versión. Cuando logremos mirar hacia dentro y no a la otra que tenemos al lado, empezaremos a ganar todas.

Un comentario en «MUJERES VERSUS MUJERES»

  1. Hola Patricia has sido valiente escribiendo tal cual son las relaciones entre las mujeres tu post lo explica de una manera entendible…vamos cristalina y de alguna manera yo personalmente me identifico,como yo muchas.Chapo!!!que tengas muy buen día!!

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